40 DIAS CON CRISTO EN EL CENTRO DIA 21


VIVIR BAJO SU SEÑORÍO CADA DÍA
Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Filipenses 1:21

Vivir centrado en Cristo es lo mejor que nos puede pasar. Llevar esto a la práctica con acciones concretas hará que vivir bajo el señorío de Cristo sea un estilo de vida, y que este estilo de vida se sostenga a través del tiempo, esto es lo que completará nuestro bienestar espiritual.


¿Esto será fácil? Claro que no ¿Esto será imposible? Por supuesto que no. Ni fácil ni imposible, solo tenemos que tomarnos de su mano y permitir que él vaya guiando nuestros pasos y mostrando el camino que debemos seguir.

Tendré temor de Dios.
El temor de Dios es una actitud de reverencia hacia nuestro Dios, esa actitud nos mueve a ser obedientes a sus palabras. El temor de Dios es una virtud que nos acerca a Dios en reverencia, respeto y sabiendo ante quien estamos.


Temor de Dios no significa tenerle miedo a Dios. En muchas ocasiones Dios nos dice “no temáis”. El temor al que nos estamos refiriendo no es el que se relaciona con el miedo, o el terror.


Acercarnos a Dios.
¿Cómo hacerlo? Con corazón sincero y con fe, purificados y limpios. Debemos hacerlo confiadamente.
¿Qué beneficios me trae acercarme a Dios? Alcanzo misericordia, hallo gracia de Dios y socorro y lo más importante, si yo me acerco a Él, Él se acerca a mí.

Mantenerse Firme.

Alguien dijo alguna vez “lo difícil no es llegar, lo realmente difícil es mantenerse allí”. Esta es una verdad que parte de observar a tantos que creyendo haber logrado lo que se habían propuesto luego de haberlo hecho no se pudieron mantener en ese logro.


El mensaje de Dios para nosotros al decirnos “manténganse firmes” no es el típico pensamiento que nos dice: hoy “si” y mañana “no sé”. El mantenerse firmes es Hoy “si” y mañana “también”. Al decirnos “sin fluctuar” nos está diciendo que este estar firmes debe ser continuo.
Firmes continuamente en la profesión de nuestra esperanza nos dice el autor. La esperanza se renueva cada día, uno decide tener esperanza diariamente y esto tiene sólido fundamento en que “fiel es el que prometió”.


Despojémonos de todo peso que nos asedia.
El peso es esa pesada carga que muchos de los cristianos llevan y nos impide desarrollarnos como corresponde en nuestra vida cristiana. Este peso puede presentarse de distintas formas y ellas retrasan nuestro crecimiento en Cristo y nos hacen tropezar.

Cada uno de nosotros debemos batallar con algún peso que nos asedia, que sin ser propiamente pecado impiden nuestro desarrollo y son obstáculo para que Cristo se establezca como el Señor de nuestras vidas.

El Dr. Charles Stanley detalla cuales podrían ser esas distintas formas de manifestarse en nuestras vidas ese peso.
Baja autoestima, actitud derrotista, sentimiento de rechazo, perfeccionismo, temor al fracaso, desidia, carencia de dominio propio, falta de concentración, actitud negativa, desconfianza, indecisión.[1]


…estar congregado no es asistir a una congregación, por ir todos los domingos o días de reunión no estamos congregados: Estamos congregados cuando estamos tan integrados a una iglesia que crecemos espiritualmente, descubrimos nuestros dones y los ejercemos en el ministerio de esa congregación, ofrendamos y diezmamos en dicha congregación. Esto es estar congregado.

Estar en comunión.
Escuchamos a muchas personas que por alguna razón ya no se congregan en la iglesia decir: yo no me congrego pero estoy bien espiritualmente, no asisto a la iglesia pero oro todos los días y leo la biblia. Estoy en un buen momento espiritual pero no me congrego. Indirectamente están diciendo yo no necesito de la Iglesia, no necesito de la comunión con mis hermanos.

No hay nada más lejos de la enseñanza de la Palabra de Dios que dejar de congregarse. No debe haber cristianos sin Iglesia, no existe tal enseñanza en la biblia. No es posible decir “no me estoy congregando, sin embargo estoy bien espiritualmente” esta declaración es tan incorrecta como falsa. La voluntad de Dios es que estemos congregados.




[1] In TouchMinistries, Inc, PRINCIPIOS DE VIDA NOTAS DEL SERMÓN | SLP111204

40 DIAS CON CRISTO EN EL CENTRO DIA 20


ESTAR EN COMUNIÓN
No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10:25

La última de las acciones concretas para vivir con Cristo en el centro de nuestra vida es estar en comunión con nuestros hermanos. Es una costumbre de miles de años el dejar de perder la comunión con los hermanos de la iglesia. Si hay una costumbre que dificulta que Jesucristo sea el centro de nuestra vida es precisamente esta, el dejar de congregarnos. Es una mala costumbre ya que nos hace mal, y nos enfría espiritualmente.

Escuchamos a muchas personas que por alguna razón ya no se congregan en la iglesia, decir: yo no me congrego pero estoy bien espiritualmente, no asisto a la iglesia pero oro todos los días y leo la biblia. Estoy en un buen momento espiritual pero no me congrego. Indirectamente están diciendo yo no necesito de la Iglesia, no necesito de la comunión con mis hermanos.

El salmo 133 nos dice “mirad que bueno y que delicioso es estar los hermanos juntos y en armonía”… “porque allí envía Dios bendición y vida eterna”[1]
David en este salmo nos dice que es bueno y delicioso, y esto es lo que debemos sentir al estar juntos, pero además nos dice que allí es donde Dios envía bendición y vida eterna, que ya no sería lo que sentimos sino lo que recibimos.

He aquí algunas razones por las cuales debemos estar congregados.

1.     La Biblia nos ordena congregarnos.
No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre. Hebreos 10:25

2.     Hay bendición al congregarnos.
Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna Salmo 133:3

3.     Crecemos espiritualmente cuando nos congregamos.
Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor” Efesios 4:15-16

4.     Al congregarnos ejercemos correctamente nuestros dones.
 “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” Efesios 4:11- 12

5.     Cuando nos congregamos nos animamos mutuamente.
 “También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos” 1 Tesalonicenses 5:14

6.     Cuando nos congregamos, nos alegramos con nuestros hermanos.
 “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos” Salmos 122: 1
No hay nada más lejos de la enseñanza de la Palabra de Dios que dejar de congregarse. No debe haber cristianos sin Iglesia, no existe tal enseñanza en la biblia.
No es posible decir “no me estoy congregando, sin embargo estoy bien espiritualmente” esta declaración es tan incorrecta como falsa. La voluntad de Dios es que estemos congregados.

Para finalizar en este día, el estar congregado no es asistir a una congregación, por ir todos los domingos o días de reunión no estamos congregados: Estamos congregados cuando estamos tan integrados a una iglesia que crecemos espiritualmente, descubrimos nuestros dones y los ejercemos en el ministerio de esa congregación, ofrendamos y diezmamos en dicha congregación. Esto es estar congregado.

Dios nos de su gracia para comprender el correcto significado de estar congregados y podamos encontrarnos delante de Dios siendo parte de una Iglesia local. Esto es lo que significa estar congregados.

Dios nos bendiga en este día.




[1] Salmo 133:1;3

40 DIAS CON CRISTO EN EL CENTRO DIA 19



DESPOJARSE DE PESO Y PECADO
  Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús…Hebreos 12:1-2a

Vivir centrados en Cristo requerirá de nosotros despojarnos de las cosas que no permiten que él tome control de nuestras vidas. Debemos despojarnos dice este pasaje de todo peso y del pecado que nos asedia.
Veremos estos dos elementos de los cuales debemos despojarnos:
1.     Despojarnos del pecado.
La Biblia es clara con respecto a lo que es pecado. Si en nuestra vida existe pecado, el diagnóstico es claro y específico. No podremos avanzar porque Dios rechaza el pecado, nos ama, pero rechaza la práctica del pecado. Y el tratamiento para ser libre de pecado también es claro, arrepiéntete, pide perdón a Dios y a quienes han sufrido la consecuencia de tu pecado, renuncia a la práctica de pecado y empieza a vivir una vida nueva en Cristo.

2.     Despojarnos de todo peso.
El peso es esa pesada carga que muchos de los cristianos llevan y nos impide desarrollarnos como corresponde en nuestra vida cristiana. Este peso puede presentarse de distintas formas y ellas retrasan nuestro crecimiento en Cristo y nos hacen tropezar.
El Dr. Charles Stanley detalla cuales podrían ser esas distintas formas de manifestarse en nuestras vidas ese peso. Baja autoestima, actitud derrotista, sentimiento de rechazo, perfeccionismo, temor al fracaso, desidia, carencia de dominio propio, falta de concentración, actitud negativa, desconfianza, indecisión.[1]

Cada uno de nosotros debemos batallar con algún peso que nos asedia, que sin ser propiamente pecado impiden nuestro desarrollo y son obstáculo para que Cristo se establezca como el Señor de nuestras vidas. Muchas personas son atacadas con pensamientos derrotistas, muchos deben trabajar con un justo concepto de sí mismos pues la estima se encuentra deteriorada y así con cada una de las distintas formas de peso con las cuales podemos ser cargados. Por supuesto sin olvidarnos de la irresponsabilidad, la falta de compromiso, la falta de enfoque e inacción, etc.

¿Tienes algunos de estos pesos en tu vida? ¿Cuál de ellos te impide llevar a Cristo al Centro de tu vida? Si tu respuesta es afirmativa, hoy es el día para despojarte de ellos.
¿Cuál es la clave? ¿Qué es lo que debo hacer para desprenderme de este peso? La respuesta es evidente: debemos poner los ojos en Jesús, esto nos llevará a tener la victoria.
¿Hay peso que aparece cada día y nos angustia? Tienes que fijar los ojos en Cristo, el acudirá en tu ayuda, tienes que tener fe, él es el autor y consumador de la fe.

Hoy con tus propias palabras eleva una oración:
“Primero analiza la lista de posibles pesos que puedas tener en tu vida, y si te identificas con alguno, entrégaselo al Señor de tu vida. Él se hará cargo y tú estarás sin ese peso que no te deja avanzar.
En este momento empieza la oración. Que tengas un bendecido día”




[1] In TouchMinistries, Inc, PRINCIPIOS DE VIDA NOTAS DEL SERMÓN | SLP111204
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Bendecidos para bendecir

Estimado lector, todo el contenido de este blog es público y puedes utilizarlo siempre y cuando nombres la fuente.
Coloca un enlace a la entrada original

Muchas Gracias

Amigos